Más Allá de la Distancia es un proyecto editorial construido por quienes creen que viajar es una forma de escuchar. Conocemos los caminos porque los hemos recorrido a pie, en autobús y en camionetas prestadas, y cada crónica nace de una conversación real con alguien que vive en el lugar que visitamos.
Quiénes somos
Más Allá de la Distancia no nace en una redacción, sino en carreteras secundarias, en pláticas con artesanos y en cuadernos de campo manchados de café. Somos un equipo pequeño de cronistas, fotógrafos y viajeros que documenta México sin prisa, con respeto por los lugares y por quienes los habitan.
Editor y cronista principal
Doce años recorriendo el país en autobús y a pie. Escribe sobre los pueblos del mezcal en Oaxaca, las rutas mineras de Zacatecas y las comunidades que viven al margen de los mapas turísticos.
Ha publicado crónicas en revistas literarias y coordinado talleres de narrativa de viaje para jóvenes en el sur del país.
Fotógrafa documental
Trabaja con película analógica y luz natural. Su archivo reúne retratos de artesanos del barro negro, tejedoras de Chiapas y paisajes de carretera que rara vez aparecen en postales.
Sus imágenes han formado parte de exposiciones colectivas en la Ciudad de México y Guadalajara.
Logística y rutas
Se encarga de los datos prácticos: horarios de combis, hospedajes sencillos, costos reales y caminos que no aparecen en las aplicaciones de navegación.
Antes de unirse al proyecto, coordinó recorridos comunitarios en la Sierra Norte de Puebla y conoce de memoria las terminales de autobuses del centro del país.
Cada crónica nace de un viaje real, sin patrocinios ni itinerarios impuestos. Antes de publicar, regresamos el texto a las personas que aparecen en él para que revisen cómo fueron retratadas. Preferimos tardar más en publicar y hacerlo con precisión, a llenar el sitio de contenido apresurado.
Creemos que el viaje no se mide en kilómetros, sino en la calidad de los encuentros. Por eso nuestras rutas privilegian los pueblos con tradición, las conversaciones largas y los caminos que obligan a ir despacio.
Nuestra historia
Lo que comenzó como cuadernos de viaje compartidos entre amigos se convirtió en una publicación digital dedicada a las carreteras secundarias y los pueblos que rara vez aparecen en los mapas turísticos. Este es el recorrido de nuestras decisiones.
Todo empezó con un viaje de tres semanas por la Sierra Norte de Puebla. Sin plan editorial, sin cámara profesional, solo libretas y la idea de registrar conversaciones con artesanos del barro y tejedores de lana. Esas notas circularon entre amigos y llegaron a más personas de las que esperábamos.
Decisión clave: publicar sin filtros, tal como se escribió.
La pandemia frenó los viajes, pero no las historias. Releímos los cuadernos, los digitalizamos y empezamos a publicar crónicas completas. El formato se definió ahí: narrativa literaria con datos prácticos de logística, hospedaje sencillo y gastronomía regional, sin caer en guías convencionales.
Decisión clave: priorizar la voz narrativa sobre la lista de recomendaciones.
El cambio más importante fue dejar de viajar solos. Hoy trabajamos con guías comunitarios, dueños de hospedajes familiares y cronistas locales que nos muestran rutas que no aparecen en internet. Cada artículo se revisa con ellos antes de publicarse, para que las voces del lugar sean las protagonistas.
Decisión clave: la validación local antes que la inmediatez.
Más de cuarenta crónicas publicadas, doce rutas documentadas en carreteras secundarias y una comunidad de lectores que nos escribe para compartir sus propios encuentros. El resultado más valioso no son las visitas al sitio, sino los mensajes de personas que decidieron armar su propia ruta después de leer un artículo y volvieron con historias nuevas.
Seguimos siendo un equipo pequeño, pero cada viaje se planea con la misma paciencia que un texto bien escrito: sin prisa, con atención al detalle y con respeto por los lugares que visitamos.
Nuestra razón de ser
Más Allá de la Distancia nació de una inquietud simple: las carreteras secundarias de México guardan historias que rara vez llegan a las guías convencionales. Este proyecto documenta esos trayectos —los pueblos que se atraviesan sin prisa, las conversaciones con artesanos, los mercados donde el tiempo tiene otra medida— para ofrecer una lectura que combine narrativa literaria con datos útiles para quien viaja con mochila y curiosidad.
Cada crónica parte de una experiencia real: un camino de terracería, un palenque, un puesto en el mercado. La escritura busca transmitir el paisaje y las voces sin adornos innecesarios, con el mismo ritmo pausado del viaje que la inspira.
Documentar no es apropiarse. Procuramos que cada artículo reconozca el trabajo de quienes mantienen vivas las tradiciones —el barro negro, el mezcal, la cocina regional— y que el viajero aprenda a participar sin convertir el lugar en espectáculo.
Más allá de la prosa, cada texto incluye notas prácticas: tiempos de caminata, opciones de hospedaje sencillo, qué llevar y cómo evitar las horas de mayor afluencia. El objetivo es que la lectura inspire y también prepare.
Que quien lea estas crónicas se anime a armar su propia ruta, a desviarse del camino principal y a mirar con atención lo que suele pasarse de largo. No buscamos ser una guía exhaustiva, sino una invitación a viajar con otra disposición: más lenta, más curiosa y más consciente del territorio que se atraviesa.